
x Fesal Chain
"...Era lógico que esta admiración, esta actividad despertada en torno a Neruda (en España, N del A.), viniera a cuajar en la creación de una revista. Pero no fue el poeta chileno su fundador como indica Y. Lechner, sino el infatigable Altolaguirre, quien, según confesión del propio Neruda, «llegó un día por mi casa y me contó que iba a publicar una hermosa revista de poesía con la representación de lo más alto y lo mejor de España». El poeta malagueño le dijo sin rodeos que había una sola persona que podía dirigirla, «y esa persona eres tú». Neruda, que, según dice, «había sido un épico inventor de revistas», entre las cuales recordaba una titulada Caballo de bastos, aceptó la dirección del nuevo Caballo verde. Cuando Alberti se enteró del título que iban a ponerle a la nueva revista, comentó: « ¿Por qué va a ser verde el caballo? Caballo rojo debería llamarse.» Neruda, que no quería comprometerse todavía con simbolismos poético-políticos, no le cambió el color y comentó: «Hay bastante sitio en el mundo para caballos y poetas de todos los colores del arco iris". (1)
Bueno, he aquí la historia de Caballo verde para la poesía, frente a ella, nosotros René Acevedo y Fesal Chain, modestos poetas chilenos, tan lejos de la grandiosidad de Altolaguirre, de Neruda y de Alberti, recogemos la tradición y su memoria, y sin dudar, tomamos la bandera de Alberti esta vez, aún cuando sin cambiarle el nombre a la revista, Neruda también la tomó en los hechos, desde su poesía, en aquella España atravesada por el fascismo, con su célebre libro "España en el Corazón", lo que no es poco. Nos comprometemos así, con el simbolismo poético-político de la materia y el espíritu liberador, en un país como Chile, tan golpeado por los dominantes de distinto cuño y signo, durante siglos. Y este caballo rojo, lo decimos, lo pronunciamos, lo escribimos en mapudungun, el idioma, el lenguaje, el sonido, de los más dominados entre los perseguidos de esta larga y angosta faja de tierra, los hombres y mujeres de la tierra, los mapuche.
Por eso para comenzar los dos libros que han nacido del esfuerzo común, comunitario de muchas personas, amigos, amigas, compañeros y compañeras, realmente, desde la vida y desde la lucha por la vida. El mar de los poetas, ejercicio fundamental de cooperación, hermandad y confianza, donde trece poetas, hombres y mujeres se juntaron para aunar sus capacidades literarias y sus aportes económicos, cada uno en la medida de sus posibilidades y sacar una Antología del Mar, acaso la tercera en Chile, pero que a la vez surcará los mares de México, Argentina e Italia.
Y el libro acaso sino más querido, el que más representa nuestra filosofía poética. Poemas desde la cárcel de Eduardo Vivian Badilla, un poeta chileno de la generación de los 80, que sufriendo el rigor de la cárcel y la injusticia de la denegación de sus derechos fundamentales como reo, desea imperiosamente echar a volar su palabra más allá del encierro, por sobre los muros de El Manzano, para que llegue a los chilenos y chilenas, para que recorra el mundo y lo circunde. Y también es un esfuerzo común, comunitario, de quienes aman a Eduardo, que juntando los recursos económicos y literarios, han logrado entregarnos las herramientas para que este libro pueda ser realizado.
Así, este caballo rojo de la poesía y la palabra de la mano de 20 poetas de Chile e Indo América, alzará vuelo, chúcaro, brioso y rebelde, desde los orígenes más remotos de Chile, desde los comienzos de la poesía y la literatura de combate del siglo pasado, y del espíritu comunitario y el dolor de hoy, para surcar tierra y mar con sus relinchos y si es necesario echando sus bofes, que no es sino echar el alma para llegar, para llegar a como de lugar a la libertad ansiada.
(1) Fragmento del artículo: La poesía de la revista «Caballo verde» de Neruda (1935-1936) por SEBASTIÁN DE LA NUEZ, Universidad de La Laguna, (España).


